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Página del Ayto. de Málaga


   

PROGRAMA URBAL

El programa europeo URB-AL es un proyecto horizontal de cooperación destinado a ciudades europeas y latinoamericanas. Su objetivo es mejorar las condiciones socioeconómicas y de calidad de vida de las poblaciones, al mismo tiempo que se desarrolla una asociación de ciudades directa y duradera.

La ciudad de Málaga ha sido seleccionada para liderar la red nº 6 de Medio Ambiente urbano de este programa europeo. En la misma, Málaga coordinará los trabajos que realicen las ciudades y entidades asociadas europeas y latinoamericanas, que se han incluido en la red.

La elección de Málaga por parte de la Comisión Europea para liderar la red ha sido motivada las experiencias que en materia de medio ambiente urbano posee la ciudad. Así, ha sido determinante que Málaga fuese la primera ciudad española, y una de las primeras europeas, en elaborar una Agenda Local 21 ( Carta Verde de Málaga), documento en el que se recogen las acciones que deben acometerse para llegar a ser una ciudad sostenible. Por otra parte, la dilatada experiencia de la ciudad en gestión de programas europeos (URBAN, POMAL, ECOS OUVERTURE) así como la consecución del premio HABITAT II de buenas prácticas, ha sido fundamental para obtener este nuevo programa .

El 25 de Octubre del 2000, el Ayuntamiento de Málaga y la Comisión Europea firmaron el contrato que ratifica el liderazgo de Málaga para dirigir, coordinar y gestionar la mencionada red nº 6 del Programa URBAL.

Dada la dilatada experiencia de la Fundación CIEDES en la gestión de programas europeos y en temas relacionados con el medioambiente urbano y la sostenibilidad ambiental, el Ayuntamiento de Málaga ha designado a ésta como Oficina de Coordinación de la red.

 

EXPERIENCIA DE MÁLAGA
EN EL ÁMBITO DEL MEDIO AMBIENTE URBANO

Las acciones que está realizando en la actualidad la ciudad de Málaga entorno al medio ambiente urbano tienen como base de partida, al igual que la presentación de esta candidatura, el deseo de establecer las medidas necesarias para materializar conceptos tales como la calidad de vida y el desarrollo sostenible.

La ciudad de Málaga, situada en el sur de España, a orillas del Mediterráneo es posiblemente un buen ejemplo de población que se ha desarrollado de acuerdo con los modelos clásicos de urbanización europea, pero que al mismo tiempo contiene elementos de desarrollo dependiente que son habituales en Latinoamérica.

Entre 1.900 y 1.960 la población de la ciudad, así como su ámbito territorial crecieron de forma moderada. A partir de 1.960 el modelo económico de Málaga se orienta casi en exclusiva hacia el binomio construcción-servicios turísticos, lo que conlleva una gran expansión de la ciudad (al igual que su espacio metropolitano), duplicando su población en apenas 20 años (1.960: 250.000 habitantes, 1.980: 503.000 habitantes, 2.000: 550.000 habitantes) por inmigrantes venidos del interior provincial y de otras localidades de Andalucía.

El rápido crecimiento de la oferta de servicios turísticos que con el tiempo se conocería como Costa del Sol, atrae a una población originaria de labores agrícolas deseosa de aumentar su escaso nivel de rentas. Físicamente se asientan en espacios centrales de infravivienda y en la periferia de la ciudad, que crece de forma masiva y desordenada, con grandes problemas de desurbanización y degradación del medio ambiente urbano.

La fuerte dependencia de elementos exógenos para el desarrollo económico de la zona, como es el turismo, actúan de forma dual sobre la organización y el crecimiento urbano. Por una parte posibilita la mejora del nivel de renta de la población y de empleo estable. Por otra, el modelo de desarrollo expansivo empleado deja de lado un crecimiento armónico, sacrificando el entorno ambiental, que con el tiempo se va a convertir en un lastre para la ciudad actual.

Cuando en los primeros años ochenta, la ciudad estabiliza su crecimiento, el principal objetivo de la autoridad municipal es lograr unos niveles equilibrados en infraestructuras de saneamiento, urbanización, zonas verdes, y equipamiento comunitario. La redacción en 1995 de la Agenda Local 21 (Carta Verde de Málaga), dentro de los trabajos del Plan Estratégico de la ciudad, supone trasladar estas inquietudes de desarrollo armónico al conjunto de la sociedad y plasmarlo en un compendio de derechos, deberes y principios rectores de las futuras actuaciones en el medio ambiente urbano. El compromiso con los mismos viene ratificado por la amplia participación generada durante el proceso de redacción de ambos documentos que reunió a más de 3.000 malagueños en casi 100 horas de debates y trabajo.

Aunque en un período inicial, el Ayuntamiento satisface con fondos propios las mejoras en la recomposición de la ciudad, la incorporación a diversos programas financiados con fondos europeos (Urban, Futures, Pomal) posibilita una mejora de los servicios de la ciudad. En la actualidad se están desarrollando una serie de actuaciones de mejora del medio ambiente urbano entre las que se pueden destacar:

A) Rehabilitación y revitalización del centro histórico, que fue abandonado y marginado en el proceso de transformación de la ciudad, lo que supuso la perdida de parte de su identidad y protagonismo como núcleo ordenador de la metrópoli.

B) Tratamiento de aguas residuales, acción que supone la construcción de dos depuradoras en los extremos del termino municipal, así como una red de colectores de saneamiento, drenaje y encauzamiento de arroyos.

C) Recuperación de los residuos sólidos de la ciudad a través de una planta de tratamiento que diferencie dos procesos, el de reversión de elementos inorgánicos y el de compostaje de la fracción orgánica para su reutilización como abono.

D) Recuperación de espacios naturales y mejora del medio urbano a través de la renovación o construcción de 6 grandes parques, lo que supone 980.000 m2 de zonas verdes, así como, jardines en diferentes zonas y alineaciones de árboles en medianas.

E) Sensibilización ciudadana sobre las cuestiones ambientales, principalmente en colegios y escuelas. Divulgación de la Carta Verde (Agenda 21) de Málaga, Autobús ambiental que recorre los barrios de la ciudad.

F) Elaboración de un mapa de ruidos de la ciudad para detectar los espacios y tiempos más problemáticos para modificar y prevenir la contaminación acústica..

La experiencia adquirida en estos procesos de concertación y transformación de la ciudad, han supuesto la difusión de la iniciativa malagueña en gran cantidad de foros europeos y latinoamericanos, como II Conferencia Europea de Ciudades Sostenibles de Lisboa, Conferencia Europea de Turismo Sostenible en Calvià, Conferencia Hábitat II en Estambul, Seminario Internacional sobre Planificación Estratégica Municipal para el Desarrollo Sostenible de América Latina en Bogotá, etc; así como, en las actividades y redes de organismos como el Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (CIDEU), el Centro Internacional de Experiencias en Medio Ambiente (ICLEI), la Unión Iberoamericana de Municipalistas (UIM), la Asociación Iberoamericana de Autoridades Locales (IULA), la Red de Ciudades Sostenibles, la Red de Ciudades Saludables, el Instituto de Bruselas para el Medio Ambiente, la Asociación Eurocities, la Unión Mundial de la Naturaleza (ayudando a la implantación en Málaga de la Oficina del Mediterráneo de esta institución), el Servicio de Información Europea sobre Buenas Prácticas, etc.

También se han recibido diferentes premios y menciones (única ciudad europea en el Premio Hábitat II Buenas Prácticas 1998, de las Naciones Unidas, Premio Congreso Nacional de Medio Ambiente 1998, Mención en el Premio Europeo de Ciudades Sostenibles 1997, Premio Nacional Escoba de Plata 1997, Premio Andalucía de Economía y Hacienda 1995, etc), que han servido para animar a todos los malagueños a seguir su camino hacia la sostenibilidad, compartiendo y aprendiendo de otras ciudades.